“LAGUNA MÁGICA” SE PROYECTA EN SAN PEDRO DE LA PAZ


Parajes de excelencia serán los escenarios naturales donde se desarrollará durante una semana el IV Festival Internacional de Ópera  “Laguna Mágica”, que suma la natural vista de San Pedro de la Paz, con la versatilidad de la lírica.

Uno de esos parajes es la Laguna Grande, ubicada en la villa San Pedro, un lago de origen glacial. En total ocupa un área de poco más de 155 hectáreas, y posee una profundidad máxima de 13.5 metros, siendo su profundidad media de 8.1 metros. En la laguna se pueden encontrar algunas variedades de peces y diversos tipos de aves, entre ellos patoscisnes de cuello negrogarzasHualasTaguas y en menor medida, incluso algunas garzas reales, nativas de Europa, Asia y África.

Además la laguna es un buen lugar para ser habitado por coipos, un roedor similar al castor, natural de la zona. También se pueden hallar en el sitio especies de anfibios, tales como el Sapito de Cuatro Ojos y el Sapito de Antifaz. También es el lugar de una de las leyendas cuya protagonista es la Princesa Mapuche Llacolen.

Es en esta laguna, donde en vísperas del IV Festival Internacional de Opera “Laguna Mágica”, el barítono Sampedrino Ricardo Seguel Iturra, se deja llevar por las sutiles aguas de la lírica y la laguna.

LEYENDA DE LLACOLEN

En un valle donde hoy se aposenta la ciudad de San Pedro de la Paz vivía el toqui Galvarino, quien tenia una hija, de gran belleza de nombre Llacolen, quien fue ofrecida por su padre para casarse con Millantú, un joven guerrero. Dentro de su enojo la gallarda joven, a quien no hacia feliz seguir las leyes impuestas por su raza, apaciguaba su ira bañándose a escondidas en la laguna ubicada en la espesura del bosque.

En esos días de batallas entre españoles y mapuches, sucedió que un capitán español siguiendo la senda para reunirse con su tropa, encontró a Llacolen junto a la laguna y quedó deslumbrado por su belleza, siendo el primer encuentro entre ambos jóvenes.

Dentro de los episodios de batalla, los mapuches fueron derrotados y Galvarino cayó prisionero, y fue castigado por el Gobernador de entonces, para cortar sus manos, para luego dejarlo en libertad para escarmiento de todos los mapuches, retornando a su aldea para preparar un nuevo ataque, en el cual fue nuevamente vencido y ejecutado junto al toqui Caupolican.

Dentro de su enojo, Llacolen se escapa a calmar su irá a la laguna, debatiéndose entre el amor por el español y su pueblo…pára a lo lejos entre el bosque siente nuevamente el galopar del español quien la buscaba para escaparse juntos. Dentro de esa escena, surge entre el bosque el gallardo Millantu quien luego de enterarse de la muerte de Galvarino, la buscaba desesperadamente…y al verla en los brazos del enemigo, trabándose en una violenta lid con el español hasta caer sin vida ambos sobre la hierba.